Estudios reglados
Aprendí que se trataba
de eso:
de follar
y también fallar,
de silenciar
el miedo
y gritar
el deseo,
de mirar atrás
pero tropezar
de nuevo.
Asumí que
las lunas llenas
son noches para llorar,
que reinicio
bajo la tormenta,
asumí que a veces
me quedo
y otras huyo
solo con la
ropa puesta,
o desnuda,
cargando mis
demonios en la maleta.
Aprendí que soy
viuda cuando me quitas
el mar,
la mar.
Que apenas me queda
conciencia.
Asumí el resquicio
de la soledad.
Plantarle cara
a los espectros.
Aprendí a ser cuervo
de ida y vuelta.
Deidad.
Truco salido de algún
sombrero.
Impávida impunidad.
Aprendí a dejarte
pasar primero.
Aprendí a volar.
Ser la nube
en el aguacero.
Beber para no olvidar.
Bravo, y yo aprendo de ti en estos poemas, una lectura elegante, apasionante, dulcificante.
ResponderEliminarMuchas gracias!!!
Eliminarole!
ResponderEliminarole tú!
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